EL MRP

 

 

Somos® está basado en la existencia de un sutil movimiento inherente (interno, profundo, involuntario) del cuerpo que se llama Movimiento Respiratorio Primario (MRP), descubierto por el osteópata norteamericano William Gardner Sutherland hace ya casi 80 años, aunque es todavía poco conocido.

 

El MRP moviliza todos los tejidos del cuerpo, los músculos, los huesos, las articulaciones, los órganos, las vísceras y el sistema nervioso. 

 

Este movimiento representa un mecanismo de homeostasis (mantenimiento del medio interno y de la vida); mantiene la elasticidad de los tejidos, provoca un constante bombeo sobre los fluidos del cuerpo, como la sangre, la linfa, los humores y el liquido cefalorraquídeo (LCR), favorece el intercambio celular, mantiene el sistema nervioso central en optimas condiciones y sobretodo permite y ayuda que la energía vital circule en todo el cuerpo.

 

Es un movimiento que se desarrolla en dos fases las cuales se manifiestan como pulsaciones alternas de expansión y contracción, que interesan todo el cuerpo; las podemos comparar perfectamente con la respiración pulmonar que se compone por una fase de inspiración y otra de expiración, una activa y la otra pasiva (cuando no es expiración forzada).

 

1.    Hay una primera fase de expansión en la que aumenta la tensión fascial en todo el cuerpo el cual (debido a este empuje) es estirado y tiende a rotar externamente en sus partes periféricas y en las estructuras bilaterales, mientras en las partes centrales se endereza; la carga bioélectrica de iones positivos aumenta. Esta fase se denomina entonces fase de expansión o Yang. Es una fase activa en la que el cuerpo va acumulando energía en todas las células y en el sistema de las fascias principalmente, debido a la fuerza que estás absorben.

 

2.    Seguidamente acontece la fase de contracción, en la que toda la tensión que se ha ido creando en el sistema de las fascias es liberada, y el cuerpo pasa progresivamente a un estado de tensión cada vez menor para finalmente retornar al estado inicial neutro. Las estructuras bilaterales rotan internamente y las partes centrales e impares se doblan. Esta fase es de características bioélectricas negativas y pasivas. En realidad la fase de contracción es puramente pasiva, el cuerpo devuelve la tensión que ha acumulado en la fase activa, Yang, de expansión.

 

Es un ritmo corporal independiente de los ritmos respiratorio y cardiaco y presenta una frecuencia de 6 a 12 ciclos por minuto.

 

El MRP representa el punto inicial del diagnóstico y del tratamiento en la terapia craneosacral y en la terapia Somos. Se puede percibir, analizar y modificar con un oportuno entrenamiento que desarrolle la sensibilidad necesaria y la técnica adecuada.  A lo largo de muchos años enseñando a personas de todas condiciones a percibir este movimiento, nunca he visto a nadie que no lo haya podido percibir, aunque como es lógico algunas personas son más sensibles que otras y existen diferencias significativas en la capacidad de “escucha”. Pero personas diferentes, perciben las mismas impresiones cuando se turnan en la palpación de un mismo sujeto, lo que confirma que no se trata de impresiones subjetivas, sino totalmente objetivas

 

 

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